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Entrevista en el diari digital ‘El Periòdic’, el 30 de setembre de 2020

.José Manuel Prieto es el portavoz del PSOE en Gandia, además de concejal de Gobierno Interior y Coordinación Administrativa. En definitiva, Prieto es uno de los hombres de mayor confianza de la alcaldesa de la ciudad, Diana Morant. En la entrevista en exclusiva que ha concedido el socialista a elperiodic.com, analiza la situación actual de Gandia y desgrana los entresijos de la oposición, además de tratar las complicaciones de la pandemia del COVID-19 y las secuelas que ha dejado en unos días que deberían haber sido festivos y que se centran únicamente en superar el complejo momento.

Pregunta: ¿Cuál es el análisis de la situación actual de la ciudad de Gandia?

Respuesta: La situación de Gandia, en mi opinión, es idéntica a la del resto del territorio nacional e internacional. Más que cualquier otra cosa, es un momento de incerteza. Esta es un intangible desgraciadamente poderoso, y lo que nos corresponde como administración es combatirla con certezas mediante políticas que den rumbo, que promocionen garantías a los sectores productivos y a las inversiones. Creo que es la parte más importante que nos toca a partir de ahora reconstruir.

Además de incierta, es una situación que nos debe permitir cierta perspectiva de ventaja de cara al futuro viendo cómo está Gandia y cuáles son las potencialidades de la ciudad. Aquí tenemos muchas potencialidades y se trata de combatir esa incerteza con el desarrollo de los elementos que comparativamente nos sitúen mejor que el resto de ciudades de nuestro tamaño o incluso de ciudades de nuestro entorno.

P: ¿Hacia dónde va encaminada la ciudad?

R: Es un momento complicadísimo en cuanto a las consecuencias económicas y sociales de la pandemia del COVID-19. Nos viene una importante crisis social y tenemos la perspectiva de paliarla reparando y reconstruyendo las secuelas de esta crisis a nivel social y económico. Debemos trazar una perspectiva de futuro donde otra vez el relato de la ciudad sea competitivamente mejor al de otras ciudades mediante las oportunidades.

En definitiva, espacios y políticas que nos permitan pensar en oportunidades, que va a ser el único relato tangible que va a proporcionar esa certeza que ahora se necesita.

P: ¿Esta situación del COVID-19 ha cambiado algo en la política de Gandia?

R: Ha reorientado de inmediato. Hay una parte de inmediatez a la hora de gestionar todo lo que tiene que ver con las directas consecuencias de la pandemia y del confinamiento, que ha sido terrible para muchas familias de la ciudad y para su situación económica, laboral o a nivel asistencial incluso. Hay que reorientar de inmediato y ese cambio de perspectiva es absoluto. En el enfoque hacia el mañana no hay ni un solo cambio, sino un redoble de prioridades. Esta debe ser la legislatura de las oportunidades, tal y como nosotros dijimos en la campaña electoral, y ahora cobra todo el sentido del mundo porque hemos de ser capaces de combinar lo que se debe hacer para reconstruir el tejido dañado por la pandemia y todos los sectores afectados, que han sido muchos y me temo que van a ser muchos más.

P: ¿Por dónde pasa el futuro inmediato?

R: El futuro inmediato de la ciudad pasa por todo el desbloqueo de los sectores paralizados y sacar a relucir las potencialidades de la ciudad. Hay que saber que Gandia tiene un horizonte. Y no solo eso, sino que lo tiene y sabe trazarlo desde el horizonte económico hasta el productivo. Estas son las dos prioridades más importantes en estos momentos.

Aunque la situación haya cambiado, que es evidente que lo ha hecho, no debe cambiar la obsesión del Ayuntamiento de Gandia por generar oportunidades desde múltiples vertientes y en múltiples sectores.

P: ¿Cómo ha cambiado la gestión del día a día?

R: Evidentemente la gestión del día a día no es la misma, ni tampoco la forma de prestarla. La administración ha cambiado la manera de cómo prestar la atención a los problemas de los ciudadanos y creo que eso es irreversible a mejor. En el enfoque a largo plazo es el que veo más reticente a los cambios porque debemos pensar que la obsesión nuestra siga siendo la de las oportunidades.

P: ¿Qué balance haces de la temporada estival del Coronavirus en Gandia?

R: Gandia ha transmitido la sensación de seguridad y de que sabe añadir a todo lo que tiene que ofrecer, que es muchísimo, la palabra seguridad. Esta es uno de los intangibles con los que en esta época incierta nos toca trabajar. El hecho diferencial nos debe dar valor como destino seguro, precisamente esta sensación. Nosotros hemos tratado de redoblar esfuerzos en la temporada turística, este año era más necesario que nunca. Creo que debemos seguir redoblándolos más allá de la pura estacionalidad a la que siempre se tiende a mirar, yo creo que equivocadamente.

Si ha habido una afección en el turismo es porque es uno de los sectores que más depende de la movilidad. La movilidad fue restringida y han entrado en juego ciertos intangibles como el miedo de cierta gente a viajar, lo que también ha podido tener algún tipo de repercusión. Creo que hemos conseguido de manera más que suficiente mantener todos los recursos y los equipamientos, además de ayudar al sector con paquetes de ayudas directas que nos convierten prácticamente en uno de los pocos ayuntamientos con una línea directa y específica de ayudas al sector para paliar las consecuencias tanto para establecimientos hoteleros como para establecimientos turísticos, empresas o micro pymes.

P: ¿Se puede comparar este verano con los anteriores?

R: Comparativamente yo no me atrevo a hacer comparaciones con otros años o veranos porque es incomparable lo que ha sucedido este año con un ejercicio de perspectiva que nos llevaría al error con respecto a otras temporadas turísticas. Lo que sí creo es que Gandia ha sabido añadir la seguridad y que los turistas y los visitantes lo han sabido percibir.

P: ¿Qué os piden los ciudadanos a pie de calle?

R: Lo primero, la atención mas asistencial al nivel de garantizar la dignidad mínima de una familia que lo está pasando realmente mal. Los negocios también necesitan certezas cuando abren la persiana. Nosotros hemos tratado de acoplar la normativa, que ha sido muy cambiante porque las circunstancias epidemiológicas también han ido variando.

No creo demasiado en el término de nueva normalidad, pero creo que dentro de la situación tan incierta que tenemos se ha valorado que la capacidad del gobierno y de la administración pública les sepamos transmitir las certezas que necesita la gente. En Gandia lo hemos conseguido.

P: ¿Qué mensaje lanzarías a los ciudadanos de Gandia?

R: Sobre todo, que los ciudadanos sepan que hay un rumbo de ciudad. En medio de lo incierto y de la tormenta perfecta que creo que se ha instaurado en el panorama internacional, los ayuntamientos somos capaces de marcar el rumbo de las ciudades. Un rumbo que es compartido incluso en el estado de ánimo, incluso en el cambiar la parte más gris de lo incierto por una cierta perspectiva de que en función de cómo evolucione todo somos capaces de poder transmitir las seguridades a los ciudadanos.

Juntos podemos superar las adversidades y en estos momentos la suerte de uno es la suerte de todos. Este destino compartido nos embarca a todos en la misma misión. Vamos a ser capaces de superarlo con mucha nota porque Gandia tiene potencialidades para poder hacerlo, y eso es lo que hay que transmitir a la ciudadanía. Gandia ha sido muchas veces capaz de sobreponerse a las adversidades y este momento no va a ser menos, aunque va a ser muy difícil y complicado, pero creo que lo vamos a superar.

P: ¿Qué ha cambiado esta crisis del Coronavirus en la política municipal y en el trato con los partidos de la oposición?

R: Hemos sido capaces de poder concertar. No solamente los agentes políticos, también los agentes sociales a través de foros donde poder hacerlo.

Yo creo que con el conjunto de la Comunitat Valenciana, hemos sido una práctica excepción en el panorama nacional, ya me gustaría a mí que no fuese así pero tenemos lo que tenemos y nos distinguimos por saber concertar y saber dialogar en los momentos más importantes. Hay un conjunto de medidas de ciudad que pactamos después de los momentos de reclusión y de confinamiento. Estamos en la ejecución de esas medidas aprobadas y compartidas por todos los grupos municipales.

Desde el gobierno de Gandia hemos sido capaces de escuchar cuando ha habido una propuesta que no partía de nosotros pero que considerábamos buena para la ciudad, haciéndola nuestra.

Ahora este es el hecho diferencial de la política, que añada utilidad a la visión que los ciudadanos tienen de las instituciones. Estas son útiles precisamente en momentos de zozobra o de incerteza como el que vivimos. Sino las instituciones hablarían mal de sí mismas si no se dedican a ello.

Luego está el politiqueo. Yo creo que todos los partidos políticos en determinados momentos han podido caer en el politiqueo, pero yo esto ni lo valoro, ni lo entiendo, ni lo comparto. Allá cada uno, pero la tónica general, salvo pequeñas excepciones de cada día a día, ha sido el trabajo conjunto. Yo creo que estamos en una situación mejor de diálogo que la que hemos tenido otras veces.

P: ¿Qué aportan los partidos de la oposición en Gandia?

R: Esto estaría bien que se lo preguntaran ellos mismos cada mañana, tanto Víctor Soler como Pascal Renolt, para que hubiese una fiscalización potente a la gestión del gobierno y aportaran una alternativa.

Yo también he sido oposición y más que la palabra oponerse, que podría ser la primera que nos venga por el significado del término, la oposición tiene que construir una alternativa. En estos momentos, la verdad es que no veo esta alternativa porque muchas veces no hay propuestas de calado que en conjunto formen un modelo de ciudad capaz de poder ser competitivo.

Este gobierno creo que es el único capaz de trabajar y de proponer este rumbo para Gandia.

Es verdad que a la oposición le corresponde un contrapoder para fiscalizar la acción del gobierno, y para eso supongo que están los partidos de la oposición. Cada cual que se defina.

P: Gandia debería estar celebrando estos días su Fira i Festes 2020, anulada por la pandemia, ¿qué sensaciones te deja como concejal responsable?

R: Si hay algo que entronca con el imaginario identitario de Gandia es el Tío de la porra. La sensación al no celebrarse este año es difícil. Es complicado ser el concejal de la Feria y no poder programarla. Es la primera decisión que tuvimos que tomar. Nuestra previsión era presentar la Feria en el mes de abril para promocionarla en todo el ámbito nacional, pero no ha sido posible. Teníamos la mayor parte de licitaciones empezadas, los conciertos, todo preparado. Obviamente en abril no había ánimo de presentar absolutamente nada porque estábamos a otras cosas más importantes de la pandemia.

Llegado el momento vimos la evolución epidemiológica y no había garantías de poder concentrar aglomeraciones, que es el principal problema que tienen ahora mismo las celebraciones festivas y populares.

P: ¿Cómo se encuentra el sector cultural tras estas cancelaciones de la Feria?

R: Es verdad que el sector cultural languidece y está en una situación más que terrible, por lo que el Ayuntamiento de Gandia ha programado pequeños espectáculos de la Feria pero en recintos acotados, con el respeto de la distancia interpersonal, con higiene, y con la trazabilidad del registro de los asistentes por si hubiese una eventualidad que nos hiciera reclamarlo. Es la única manera que tenemos de programar lo que podemos programar de la Feria, pero hay muchísimas otras cosas que estaban contratadas y que, gracias a una cláusula COVID hemos podido rescindir. Existen otras que no se van a poder celebrar y tenemos que anularlas porque no podemos garantizar la seguridad por las grandes aglomeraciones que son ahora mismo el principal problema. Las fiestas si son algo son aglomeraciones y ahí está el principal problema.

P: ¿Saldrá de alguna manera el Tío de la porra este año?

R: Habrá un Tío de la porra que entrará a los colegios de manera digital y con un mensaje para todos los niños. Lo que tenemos que ir pensando es en celebrar, si es que queda alguna cosa que celebrar, lo hagamos el año que viene en el 150 aniversario de la primera salida del Tío de la porra en nuestra ciudad.

P: ¿Qué pierde Gandia con la cancelación de su Fira i Festes 2020?

R: Había un cálculo económico de la Feria, de lo que suponía esta, hace alrededor de 10 años. Aproximadamente estaba cifrado en torno a 8 millones de euros de impacto directo. Ahora, en la actualidad, estaríamos en otros márgenes económicos superiores. Esto se debe a que hemos conseguido que la Feria sea cada año un movimiento mayor de espectáculos diversos que congregan a mucha gente de múltiples formatos.

Se pierde mucho, pero en un año de grandes pérdidas por las circunstancias, las de la Feria se añaden a lo mucho perdido. Hay que recordar que es un año en el que la ciudad ha estado prácticamente paralizada durante tres meses y con la gente recluida en sus casas para tratar de combatir y controlar la pandemia.

Habrá tiempo de recuperarlo, espero, pero evidentemente cuando uno celebra fiestas populares debemos entenderlo no como un gasto sino como una inversión porque tiene repercusión directa en el retorno económico demostrado en múltiples sectores.

P: ¿Cómo ven a Gandia desde el exterior?

R: Nos ven como un destino turístico. Esta medalla no me la voy a poner yo, ni el gobierno, ni la administración. Hemos sabido trabajarlo, es verdad que es una labor compartida, pero aquí el mérito es de los que han sabido en estas circunstancias capear y levantar la persiana todos los días. Los sectores económicos y productivos que viven directamente de eso han contribuido a esa visión de turismo seguro.

Nos ven como un relato diferencial. Nosotros somos y trabajamos en ser diferenciales. Yo creo que esto nos hace referencia aún hoy en este momento tan complicado. No hay nadie que tenga la playa que tenemos nosotros. No hay nadie que tenga, además de la playa, un relato compartido donde hay medio ambiente, cultura, patrimonio, historia y gastronomía que aglutina esa fachada marítima de ensueño que tenemos. Todo ello nos convierte en un hecho diferencial en sí mismos, algo único en España. Gandia es un producto que se vende de manera única y singular, por lo que vamos a seguir insistiendo en ello porque de manera amable queremos seguir recibiendo al turista nacional y al turista extranjero. Que nadie tenga ninguna duda de eso. A pesar de que muchas veces la pandemia y los brotes han estado controlados en Gandia, se ha intentado vender de otra forma que nosotros no compartimos. Incluso en los momentos más complicados de la pandemia, Gandia ha sido de una manera muy clara un destino seguro.

P: ¿Cómo gestiona uno las emociones al recibir las difíciles noticias en cuanto a contagios y fallecidos que deja el Coronavirus en Gandia?

R: Es la peor crisis sanitaria desde la ‘gripe del 18’. Nunca antes ha habido una crisis sanitaria tan difícil de gestionar, por lo que siempre que se gestionan momentos de una envergadura como estos hablamos de relatos humanos e incluso de vidas. No es fácil tomar decisiones con esta perspectiva, pero nosotros las hemos tomados siendo uno de los primeros ayuntamientos que empezamos a cerrar prácticamente toda la ciudad incluso antes de la declaración del estado de alarma a nivel nacional. Decidir todo esto era precisamente por la responsabilidad que entendíamos que era compartida y por la actitud cívica. A esto había que añadirle un estadio de saber que la suerte de uno es también la suerte de todos. Lo que pasa es que no es fácil cuando hay vecinos que mueren u otros que permanecen en la UCI. Toda esta dificultad tiene que ser compatible con el rumbo y con el pulso de la ciudad a diario, ya que no se puede detener pero tiene que haber un tránsito para adaptarse a la complejidad de la nueva rutina y al cambio de los afectos. En este proceso de cambios debemos incorporar certezas, aunque ha sido duro.

P: ¿Cómo son las relaciones con los socios de gobierno (Compromís) en los momentos de discrepancia en cuanto a ideas o proyectos?

R: El hecho diferencial es que, obviamente, somos dos partidos políticos distintos en el gobierno. A nosotros nos corresponde la gestión de la diversidad y marcar un criterio.

Es verdad que partimos muchas veces de criterios distintos pero la grandeza de los gobiernos es saber unificar estos y salir con una voz única. Única no quiere decir uniforme, es decir, una voz consensuada matizadas las diferencias. Creo que de manera exitosa hemos ido salvando todos los grandes retos que teníamos.

Heredamos un ayuntamiento quebrado y lo levantamos, la hipoteca reputacional de la institución se acabó y hoy somos una institución respetada y ya no es un problema para los ciudadanos. Todo ello lo hemos hecho siendo partidos políticos distintos, de hecho, no hay ninguna intención de ser un partido único, sino que cada uno con su historia detrás siga siendo una formación diferente.

Hay diversidad de criterios, pero eso ocurre siempre y en todos los temas. Siempre sabemos unificar esos criterios. De hecho, cuando hay algo un poco más altisonante lo que se ha producido es que a lo mejor no se ha trabajado el criterio dentro del gobierno. Para eso estamos los dos partidos, para ser capaces de consensuar lo que no queda tan claro. Es verdad que a lo mejor, probablemente en el 80% de las políticas de ciudad trabajamos de una manera compartida porque somos dos partidos del ámbito de la izquierda política y hemos tenido un resultado muy mayoritario y yo creo que único en la democracia en Gandia porque hemos llegado a sumar 15 concejales, y ese es un resultado meritorio. También es cierto que dentro de la izquierda, cada uno tiene sus maneras de entender la política y sus formas de enfocar los problemas y los retos. De que sepamos unificar, que no tengo ninguna duda de que esto será así, dependerá el éxito del futuro porque hay muchos temas pendientes en el ámbito de las oportunidades. Dicho esto, yo creo que los 15 concejales del gobierno, siendo de dos partidos políticos distintos, nos llevamos mejor que cuando el gobierno de Gandia era de mayoría absoluta y de partido único.

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